Hoy no puedo con todo.
Y no pasa nada.
No soy menos por estar cansado,
ni vago por necesitar parar,
ni débil por llorar.
Vivimos rodeados de exigencias que pesan más de lo que se ve:
ser perfectos, rendir siempre, llegar a todo, sonreír aunque duela.
A veces la espalda dice basta antes que la boca.
Si hoy también estás así, quiero que sepas algo:
no tienes que demostrar nada para valer.
Parar también es cuidarse.
Descansar también es avanzar.
Ser humano ya es suficiente.
Mañana será otro día.
Hoy, respira. 🤍
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario